Resistente al agua y a la humedad: El relleno interno de grasa previene eficazmente la entrada de humedad, evitando la oxidación del conductor de cobre y la degradación del aislamiento, reduciendo así la atenuación de la señal.
Mayor resistencia a la interferencia: El relleno de grasa hace que la estructura del cable sea más compacta, ayudando a proteger contra la interferencia electromagnética externa (como la de teléfonos móviles u hornos de microondas cerca del enrutador) y reduciendo la diafonía entre los pares de cables.
Protección física: La grasa amortigua la presión externa, protegiendo los conductores internos y manteniendo una separación estable entre los pares de cables, lo cual es crucial para mantener la transmisión de señales de alta frecuencia.
Escenarios adecuados:
Cableado de larga distancia: Para cables de red que superan los 50 metros, la atenuación de la señal es más pronunciada; el diseño con relleno de grasa mantiene mejor la calidad de la señal.
Entornos complejos: En entornos con fuerte interferencia electromagnética o alta humedad, los cables de red con relleno de grasa proporcionan una conexión más estable.

