Los cables de fibra óptica en las redes FTTH se clasifican principalmente en tres categorías según su ubicación de despliegue y función:
Cables Alimentadores: Conectan la oficina central del operador (OLT) al punto de distribución óptico (como una caja de distribución óptica) en la comunidad o calle, asumiendo tareas de transmisión troncal. Típicamente utilizan cables ópticos exteriores de alto número de fibras y alta resistencia a la tracción para garantizar una transmisión de señal de larga distancia y alta fiabilidad.
Cables de Distribución: Se extienden desde el punto de distribución óptico hasta la caja de distribución de fibra óptica (como una caja de distribución de fibra) en el edificio o unidad, siendo responsables de distribuir las fibras ópticas del cable troncal a múltiples usuarios. Este tipo de cable necesita soportar ramificaciones y empalmes frecuentes, y a menudo utiliza cables de fibra óptica tipo cinta esqueletizada o cables de tubo holgado para mejorar la eficiencia de construcción y la utilización del espacio.
Cables de Derivación (Drop Cables): Se tienden directamente desde la caja de distribución hasta el hogar del usuario, conectando el terminal de red óptica (ONT, comúnmente conocido como "módem óptico"). Esta es la "última milla" de FTTH, utilizando típicamente cables de derivación tipo mariposa o cables ópticos flexibles para interiores. Estos cables son flexibles, doblables, resistentes a la tracción y retardantes de llama, lo que facilita el cableado flexible en espacios reducidos como esquinas, conductos y bandejas de cables. También suelen utilizar fibra G.657 insensible a la flexión, lo que garantiza una baja pérdida incluso con curvas de radio pequeño (por ejemplo, ≤15 mm).

